Carta al director del Mercurio de Valparaíso El monumento a la desvergüenza
Es una bofetada a la cara de los porteños. No hay otra forma de calificar el estado de ruina del edificio de El Mercurio de Valparaíso en la calle Esmeralda.
Es una bofetada a la cara de los porteños. No hay otra forma de calificar el estado de ruina del edificio de El Mercurio de Valparaíso en la calle Esmeralda.
El pasado miércoles 18 de marzo de 2026, en una página que pocos leen con detención la sección “Tribuna del Lector” de
Mientras en San Antonio se discuten adendas excepcionales y en Valparaíso se multiplican las controversias ambientales, hay una pregunta que nadie en el sistema político parece dispuesto a responder:
El 3 de marzo de 2026 Valparaíso asistió a una escena que algún día será estudiada con calma por historiadores del derecho administrativo y, probablemente, también por estudiantes de teatro.
Siete seremis levantando la mano junto al delegado presidencial para aprobar un proyecto que según la narrativa oficial representa el futuro del puerto.
El caso del Paño Barón no es un error administrativo ni una diferencia de criterios técnicos.
Hay algo más peligroso que la derecha gobernando para los negocios: es la izquierda gobernando sin entender lo que firma.
Hay conflictos que no necesitan censura para avanzar; les basta con el silencio.
Hay algo profundamente indigno y peligrosamente revelador en la forma en que un gobierno que prometió “cambiarlo todo” decide irse: dejándole la mesa servida al mismo empresariado que por décadas ha gozado de un mo
Lo que ocurrió el 6 de febrero de 2026 no fue un simple protocolo de acuerdo: fue la firma de una sentencia de muerte para la Playa San Mateo, un balneario histórico que desde 1904 forma parte de la memoria colectiva de Valparaíso.