Cerrar escuelas porque hay menos niños es el peor negocio de Chile
Los cerros de Valparaíso se quedan sin niños y sin abuelos acompañados al mismo tiempo. La salida no está en la planilla Excel, sino en las salas que hoy el Estado da por perdidas.
Los cerros de Valparaíso se quedan sin niños y sin abuelos acompañados al mismo tiempo. La salida no está en la planilla Excel, sino en las salas que hoy el Estado da por perdidas.
Valparaíso lleva décadas aprendiendo una lección cara: el Estado construye, el privado cobra y la ciudad paga la cuenta. Bajo la plaza más patrimonial del puerto hay una pregunta que nadie quiere contestar, y que quizás explique por qué esta vez el cuento suena tan conocido.
En 2010 la derecha aprobó en meses un royalty minero de su propio gobierno. En 2004 y en 2023 lo combatió cuando lo proponían otros.
Cuando ganan, son expertos; cuando pierden, la culpa es del mundo.
Carabineros, máquinas y un deslinde que nadie ha mostrado. En San Antonio el Estado llegó rápido y con fuerza al cerro de Barrancas; lo que no llegó fue la explicación.
El gremio de las navieras dice que el Puerto Exterior puede esperar hasta 2045, y el Estado, que no puede esperar más. Ambos hablan de contenedores, plazos y concesiones.