El poder real no estaba en La Moneda. Carmona lo dijo. Y eso no se perdona
Durante tres años, Chile fue gobernado por una dupla que no pasó a segunda vuelta, ni siquiera compitió.
Durante tres años, Chile fue gobernado por una dupla que no pasó a segunda vuelta, ni siquiera compitió.
La lectura del reciente informe de la Fiscalía Nacional Económica (FNE) al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) sobre la propuesta de la Empresa Portuaria Valparaíso (EPV) para licitar conjuntamente los Terminales 1 y 2, junto con la operación del Terminal de Pasajeros, no es una simple aportación técnic
Cada cierto tiempo aparece un economista que, desde la comodidad de su cátedra universitaria o del set de televisión, nos recuerda que el desarrollo se logra “invirtiendo más”.
Se acercan días importantes. Chile elegirá Presidente, Senadores y Diputados. Y aunque los afiches, las promesas y las peleas en la tele intenten ocupar todo el espacio, lo que realmente está en juego es nuestra capacidad de pensar.
En Chile, elegir presidente no es solo decidir quién gobierna.
Las ciudades puerto, por su naturaleza, deberían ser centros de prosperidad y desarrollo.
A la clase política chilena, a los gremios que con una mano lamentan y con la otra amasan, y a los ciudadanos que merecen la verdad.
En el Congreso chileno, hay una bancada que no necesita escaños: la de los imputados. Mauricio Ojeda, ex Republicano, está en prisión preventiva por fraude al Fisco, cohecho y lavado de activos. Catalina Pérez, ex Frente Amplio, fue desaforada y formalizada por desviar fondos públicos en el Caso Convenios.
En medio de una seguidilla de tropiezos institucionales, renuncia del presidente del directorio de Empresa Portuaria Valparaíso y fallos judiciales que desnudan años de opacidad, la Corte de Apelaciones de Valparaíso acaba de confirmar s
Europa se farreó su oportunidad. Tenía todo para jugar un rol autónomo en el mundo, para ponerle peso propio a su voz. Pero eligió agachar el moño. En vez de afirmarse como bloque con ideas y estrategias propias, se dejó llevar por los vientos de Washington.