El presupuesto no es solo dinero, es un deber del Estado
El anuncio de un ajuste fiscal de 3.000 millones de dólares, formalizado mediante el Oficio Circular N° 12, no es una medida técnica más.
El anuncio de un ajuste fiscal de 3.000 millones de dólares, formalizado mediante el Oficio Circular N° 12, no es una medida técnica más.
Ayer llegó a mis manos, casi por casualidad, el Informe de la Comisión Especial de Mar y Puerto de la Municipalidad de Valparaíso.
Es un sistema que permite que recursos públicos terminen en negocios privados dentro del propio hospital
La defensa de la extensión del Terminal 2 en Valparaíso revela algo más profundo: cuando se cuestiona el modelo, los mismos de siempre salen a proteger un negocio que ha funcionado perfecto para ellos, pero no para la ciudad.
Cuando José Antonio habla de “agilizar el Estado”, el aplauso sale solo. Suena bien. Es fácil. Nadie quiere trámites eternos ni oficinas públicas que funcionan a media máquina. Pero ahí está la trampa: una consigna simple para esconder un cambio profundo.
Cuando un proyecto es ilegal, se cae. Pretender que el Estado lo indemnice no es política pública: es convertir al Fisco en garante de negocios mal hechos.
Nos repiten que el problema es el gasto público, mientras se recortan miles de millones en gasto social y se protege a los grandes empresarios y la banca, que son los endeudados, recordamoslo que paso en los 80, cu
Valparaíso despierta con el ruido de maquinaria pesada donde debería escucharse el mar.
En los últimos días, portales especializados del sector muchos de ellos vinculados directa o indirectamente a los propios operadores portuarios han difundido con insistencia una preocupación: el supuesto “atraso”